English version | Mapa del sitio | Contacto | Tamaño textoaaa
Inicio : Prensa : Notas de Prensa

Notas de prensa

Intervención de Juan Luis Cebrián, Consejero Delegado del Grupo PRISA, en la Junta General de Accionistas 2010

30/06/2010

 

Señoras y señores accionistas, queridos amigos:

 

Hace escasamente año y medio que el Consejo de Administración de nuestra compañía y esta Asamblea General a iniciativa de nuestro presidente, Ignacio Polanco, depositaron en mí su confianza, como presidente de la Comisión Ejecutiva del Grupo para hacer frente a la delicada situación por la que este atravesaba. Entendieron entonces los accionistas que era necesario asegurar la unidad de decisión en el seno de la empresa para poder emprender las acciones que urgentemente se requerían, habida cuenta del entorno macroeconómico en el que nos movíamos y del elevado nivel endeudamiento de nuestra empresa. Hay que decir que por aquel entonces muchos (entre otros la mayoría de los gobiernos) no preveían la profundidad y duración de la actual crisis. Probablemente porque como tantas veces he tenido ocasión de decir no se trata en realidad de una crisis más, originada por el ciclo económico, sino de un cambio absoluto de paradigma que anuncia grandes transformaciones. Estas afectarán, lo están haciendo ya, al conjunto de los procesos económicos, a la conducta de los consumidores y a la distribución del poder político en todos los niveles.

 

   En el caso particular de nuestro Grupo de empresas, a esa dificultad mayor del pánico financiero que se desató en octubre de 2008, se añadían otras a las que era y es preciso hacer frente: la endeblez estructural de nuestro balance; la transición interna después del fallecimiento de nuestro anterior presidente, y la transformación profunda que las nuevas tecnologías han de generar en los procesos productivos y en el comportamiento de nuestros usuarios en todas aquellas áreas en las que operamos. Con el transcurso de los meses, nos vimos afectados, como el resto de las empresas, por el deterioro creciente del panorama económico mundial que culminó, por el momento, con la llamada crisis de la deuda soberana, que ha golpeado contundentemente a nuestro país, empeorando las perspectivas de financiación, y generando una falta de confianza en el futuro de España a corto plazo a la hora de remontar la actual coyuntura. No me cansaré de repetir, como he tenido ocasión de señalar en muchos foros, que si las dificultades son reales, las soluciones están al alcance de nuestra mano y que en modo alguno se justifica esa desconfianza de los mercados respecto a la fortaleza de los fundamentos de nuestra economía. En cualquier caso, desde muchos puntos de vista bien puede decirse que nos enfrentábamos, y en parte lo seguimos haciendo, a una tormenta perfecta. La buena noticia era y es que, en esa tesitura, contábamos con una flota sólida y equipada para desafiar el peor de los huracanes, y unas tripulaciones adiestradas y capaces, absolutamente entregadas a su trabajo. En efecto, la debilidad de nuestra estructura financiera no se corresponde con la robustez de las cuentas de resultados de nuestras empresas. Se debe exclusivamente al hecho de que el crecimiento considerable que ha experimentado el Grupo en los últimos años se financió sólo con préstamos bancarios, en un entorno caracterizado por grandes caídas de los tipos de interés, un exceso de liquidez y una solícita actitud de las instituciones crediticias a la hora de facilitar el endeudamiento. Muchas otras empresas se encuentran en parecida situación. La diferencia con no pocas de ellas es que PRISA gana dinero, y lo ha seguido haciendo durante estos durísimos años, en todas sus unidades de negocio. Sus compañías son generadoras de una gran cantidad de caja, y la solidez de sus actividades y la fortaleza de los mercados en que opera constituyen su mejor garantía de solvencia y la evidencia absoluta de que no habrá tormenta, por pluscuamperfecta que sea, capaz de desbaratar el Grupo.

 

   Habida cuenta de estas circunstancias, desde Enero de 2009 los mejores de nuestros esfuerzos se han dirigido a refinanciar la empresa, fortalecer su balance y su estructura de capital, al tiempo que mejorábamos la productividad de las unidades de negocio, mediante una fuerte reducción de los costos operativos, que incluyó la voluntaria reducción de un 8 por ciento en el salario de todos los directivos, y la no remuneración al Consejo de Administración por el ejercicio del 2008, que en 2009 se redujo a los niveles de 2007. La primera urgencia era negociar con nuestros bancos acreedores las condiciones de los préstamos que teníamos concedidos, prolongar el tiempo de maduración de los mismos y establecer un calendario adecuado para su amortización. En este sentido se ha firmado un acuerdo en abril de 2010. He de decir una vez más que desde un principio contamos con el apoyo de las instituciones financieras, y muy singularmente de los bancos y cajas españoles y de nuestro banco agente, conocedores todos ellos no sólo de la fortaleza esencial de nuestro Grupo, sino de los valores institucionales que representa para la opinión pública española y latinoamericana y para la presencia de nuestra cultura en todo el ámbito hispano y en los mercados luso hablantes. Al tiempo de llegar a este acuerdo con los bancos, emprendimos las tareas conducentes a disminuir nuestro nivel de endeudamiento mediante los instrumentos lógicos: la venta de activos y la inyección de dinero fresco en el capital de la empresa.

 

    Nos propusimos desde un primer momento mantener el perímetro de consolidación del Grupo, mediante la venta de participaciones minoritarias en algunas de nuestras empresas, convencidos como estamos de que el mantenimiento de los perfiles de la actual PRISA es lo que hace de esta una compañía incomparable y con gran futuro, y que esa era la mejor forma de proteger los intereses de los accionistas. De esta forma, en septiembre de 2009 anunciamos la venta del 30 por ciento de Media Capital al Grupo Ongoing, por valor de 100 millones de euros; en noviembre la del 21 por ciento (que luego hemos ampliado al 22) de Digital+ a Telefónica, por un valor final de 485 millones de euros; en abril de 2010 vendimos el 25 por ciento de Santillana al fondo DLJ, por valor de 279 millones de euros, y firmamos la venta de otro 22 por ciento de D+ a Mediaset/Telecinco por 485 millones de euros. Decidimos fusionar las operaciones de Cuatro y Telecinco a cambio de obtener un 18,3 por ciento de la empresa resultante, valorado en el momento de la firma en casi 600 millones de euros. De todas estas operaciones sólo se ha perfeccionado hasta el momento la relativa a Santillana, pues aguardamos todavía la decisión de las autoridades de la competencia española respecto a aquellas que afectan al sector audiovisual. No prevemos ninguna dificultad mayor al respecto, pero sí un retraso en el tiempo superior a lo deseado por todos los involucrados en la operación. Estoy seguro de que tanto los servicios técnicos de la CNC como sus responsables políticos han de ser sensibles a las urgencias que se derivan en operaciones como las que comentamos, sobre todo cuando el entorno económico es tan desfavorable como el actual, por lo que espero que harán lo posible por acortar al máximo los plazos para la toma de sus decisiones. En coyunturas como esta, es preciso que todas las instancias actúen con celeridad a fin de no dañar el tejido productivo de las empresas. En cuanto a la venta de Media Capital fue prohibida, tras prolongar la espera hasta el límite de lo admisible, por la comisión de la competencia del país vecino, al no cumplir el adquirente las condiciones que se le habían impuesto por esta última. Después de esa resolución hemos venido negociando con otros potenciales socios y espero fundadamente culminar con éxito un acuerdo en un plazo relativamente corto. Quiero poner, por lo demás, de relieve que en todas estas transacciones hemos buscado, y conseguido, amén de la obtención de recursos para contribuir al desendeudamiento de nuestra empresa, la incorporación de socios estratégicos que añadan valor y mejoren las perspectivas de crecimiento. A nadie se le escapa, en ese sentido, la importancia de nuestra asociación con Telefónica, crucial para la expansión de actividades de alto valor añadido para ambas compañías, muy significativamente en los mercados latinoamericanos.

 

  La otra importante asignatura de este curso es la inyección de al menos 450 millones de euros de capital fresco que, en principio, debe producirse antes del día 30 del próximo mes de Julio. No voy a insistir ahora en las dificultades por las que atraviesan los mercados para operaciones de ese género, y el poco atractivo que España suscita a los inversores internacionales. Contratamos para que nos ayudara en la tarea de captar fondos al banco de inversiones Violy and Company, con una probada trayectoria de eficacia en los mercados latinoamericano y estadounidense y, gracias a su mediación, firmamos en marzo de este año un contrato con la compañía Liberty que ha de aportar a la caja de PRISA efectivo por cerca de 900 millones de dólares. No les aburriré a ustedes con los aspectos técnicos de la operación, que ha sido comunicada a los supervisores de los mercados. Me extenderé en cambio a la hora de deshacer algunos malentendidos que la inevitable bazofia de los confidenciales se ha encargado de difundir. Liberty es un vehículo financiero que consiste en un SPAC (Special Purpose Acquisition Company) y cotiza en la Bolsa de Nueva York. Sus accionistas son mayoritariamente fondos de inversión y de pensiones, algunos de los cuales ya han sido o son accionistas también de PRISA, firmas solventes todas ellas y de absoluta respetabilidad en los mercados. La operación consiste en que dichos accionistas de Liberty recibirán acciones de PRISA a cambio de sus posiciones en el SPAC, disolviéndose Liberty inmediatamente después y quedando únicamente PRISA como sociedad española, cuyos títulos cotizarán también a través de ADR en Wall Street. No habrá cambio de control en PRISA, que seguirá contando con el actual Grupo accionista de referencia como garantía de la estabilidad y continuidad de las políticas de la compañía. Dicho grupo accionarial va a verse diluido desde el 70 por ciento que ahora controla, a un tercio aproximadamente de los derechos políticos de voto. Y me gustaría resaltar la dignidad de estos primeros accionistas nuestros, Propu y Timón, que lejos de defender sus intereses individuales han preferido ver mermada de esta manera su participación en la empresa a cambio de no trocearla, como algunos pretendían, deseosos de liquidar algunos importantes activos, destruyendo así el trabajo de más de tres décadas. Los más recientes vaivenes del mercado nos han obligado a adaptar la estructura de nuestro acuerdo con Liberty para garantizar un valor suficiente a los accionistas de dicha compañía a la hora de realizar la transacción. La nueva estructura está ya prácticamente diseñada y esperamos que el mes entrante, o el siguiente, con el visto bueno de los reguladores y supervisores, pueda culminarse la aprobación por los accionistas de Liberty y por los de PRISA, que convocará al efecto una Junta General Extraordinaria. Debo añadir además que este proceso está siendo monitoreado de forma adecuada por nuestro banco agente, a fin de garantizar el cumplimiento de las aspiraciones de las instituciones financieras.

 

   El final de tan exigente recorrido, que ha durado casi dos años, permitirá al equipo de gestión de la compañía dedicarse más intensamente a ella, a su consolidación y crecimiento, y al mejoramiento continuado de sus cuentas de resultados. La fortaleza de nuestras empresas es tan admirable que en los peores tiempos de la crisis siguen generando una gran cantidad de caja y beneficios netos en todas las unidades de negocio. Con una facturación de 3.209 millones de euros en 2009, PRISA constituye el primer conglomerado de educación, medios y entretenimiento en toda el área del español y el portugués, está presente en 22 países y es líder en la mayoría de las actividades y mercados en los que opera. En 2009 obtuvo un EBITDA de 624 millones de euros, un 30 por ciento de los cuales fue generado fuera de nuestras fronteras, y 369 millones de resultado de explotación. El beneficio neto consolidado fue de 50 millones de euros. El resultado individual arrojó pérdidas de 8 millones de euros debido al impacto de los gastos financieros y a los menores dividendos pagados por las filiales. Hay que señalar que solo un 28 por ciento de nuestros ingresos procedieron de la publicidad, siendo la venta de abonos a la televisión de pago, y la de libros y publicaciones, los más importantes vectores del negocio, por lo que somos afortunados a la hora de plantarle cara al ciclo. Eso hace prever que en un entorno publicitario más fortalecido (en los ingresos por publicidad, hemos sufrido caídas del 11 por ciento acumulativo entre 2007 y 2009, caídas que en su conjunto, en el sector prensa han llegado al 38 por ciento) la rentabilidad del Grupo se verá muy reforzada, así como sus posibilidades de generación de caja. En lo que llevamos del año la contratación publicitaria del Grupo ha crecido cerca de un 10 por ciento con respecto al mismo periodo de 2009, y esperamos que esta tendencia se mantenga en el resto del ejercicio. Las previsiones de nuestro plan de reestructuración suponen que a finales del 2011 nuestro ratio de endeudamiento habrá descendido en torno a las cuatro veces EBITDA. En esas circunstancias el Grupo podrá volver a pagar dividendo a sus accionistas. Pero nuestro objetivo estratégico es situar a PRISA en el año 2012 en un endeudamiento inferior a las tres veces EBITDA, lo que nos permitirá afrontar con garantías de estabilidad y éxito un crecimiento sostenido de nuestras actividades.

 

   En lo saneado de nuestras cuentas de resultados juega un papel importante el plan de eficiencia operativa puesto en marcha por el centro corporativo, que hizo posible que redujéramos en 243 millones de euros los gastos generales de la compañía mediante ahorros que no afectaran a los ingresos. Al mismo tiempo, nos esforzamos por mantener los niveles de empleo del Grupo, en ninguna de cuyas compañías se llevó a cabo en 2009 ningún proceso de regulación de empleo. Si en algún momento el aumento de productividad exigiera la adecuación de determinadas plantillas, mantendremos una política de diálogo y de cooperación con la representación de los diversos sindicatos. El Grupo da hoy trabajo a casi quince mil empleados, siete mil de los cuales están fuera de España. Espero y deseo que los líderes sindicales de nuestras empresas españolas sean sensibles a ese dato a la hora de interpretar la realidad laboral de las mismas, y sean conscientes de la complejidad de las políticas de recursos humanos en una organización como la nuestra.

 

   El plan de eficiencia operativa se ha concretado también en una transformación radical de los métodos de trabajo. Hemos externalizado la informática de oficina de todo el Grupo, gracias a un acuerdo estratégico firmado con Indra, creado una unidad de servicios común a todas las actividades de prensa escrita, reorganizado las comunicaciones y redimensionado el área de revistas. Y, pese a las dificultades, no hemos descuidado el crecimiento. En agosto de 2009 firmamos un acuerdo estratégico con el fondo americano Talos, que adquirió cerca de un cinco por ciento de nuestra autocartera, y suscribió a través de IBN la constitución de una empresa conjunta para desarrollar productos y negocios de tecnología avanzada en España, América Latina y el sur de Europa. En el sector audiovisual, hemos tomado una posición estratégica en la cadena V-me de los Estados Unidos, que nos permitirá obtener su control el próximo año. V-me es una cadena dirigida al mundo hispano que tiene acceso, por los cables, el satélite y la televisión digital terrestre, a más de sesenta millones de hogares en los Estados Unidos. Nuestra radio sigue ostentando un liderazgo abrumador en Colombia, Chile y España. Seguimos siendo líderes en televisión en abierto en Portugal, en televisión de pago en nuestro país, en material de educación y ediciones generales en toda América Latina, y en la creación de la opinión pública española e iberoamericana gracias a EL PAIS. Nuestros programas de deportes, en la radio y la televisión atraen a millones de oyentes y configuran un sector de actividad en el que brillan con luz propia el periódico deportivo AS, espacios como El Larguero o el Carrusel deportivo, y las retransmisiones de Canal+, Canal+ Liga y Cuatro.

 

   Por lo demás, el desarrollo de todas nuestras actividades está enfocado a la transformación radical de PRISA en una empresa de tecnología avanzada orientada al consumidor. A estos efectos contratamos a principios de este año un Director de Operaciones Digitales (Chief Digital Officer) en la persona de Kamal Bherwani, antiguo colaborador del alcalde Bloomberg en la ciudad de Nueva York, que tendrá como misión liderar dicha transformación digital. Su tarea fundamental consiste en la creación de una plataforma multimedia de distribución que permita integrar los contenidos de las diferentes unidades de negocio. Hemos puesto en marcha la creación de una base de datos de usuarios única y centralizada a fin de mejorar el conocimiento de los consumidores y crear nuevos modelos de negocios basados en la segmentación y en el servicio a las comunidades en red. Y hemos comenzado a establecer alianzas tecnológicas para implementar una interactividad verdaderamente global entre las comunidades hispanoparlantes de todo el mundo. La incorporación de un nuevo equipo digital en El PAÍS, bajo la dirección de Gumersindo Lafuente, constituye también un importante avance en nuestros planes de transformación de la prensa escrita en el entorno de la sociedad de la información. Y la creación de una Dirección Estratégica para el desarrollo de los negocios transversales, en la persona de Andrés Cardó, ayudará a potenciar las operaciones combinadas de las diversas unidades de negocio.

 

  En cuanto a los mercados prioritarios para nuestro crecimiento, Brasil y los Estados Unidos siguen siendo objetivos primordiales para la expansión de las operaciones radiofónicas y educativas, así como para la extensión de nuestras actividades en la producción audiovisual.

 

 Quiero por último referirme brevemente a dos cuestiones de enorme actualidad relacionadas con nuestra empresa: la situación de los derechos del fútbol en el mercado español y nuestra posición en el proceso de recapitalización de Le Monde.

 

  La llamada guerra del fútbol es considerada por algunos competidores nuestros como una especie de pelea de gallos en la que se ponen en juego beneficios sustanciales para los contendientes. En realidad, en las dos ocasiones en que este conflicto se ha desatado el objetivo y los métodos han sido los mismos: con el amparo del poder político se ha utilizado el mercado de los derechos de retransmisión de la Liga para tratar de debilitar las posiciones de PRISA en el sector audiovisual. La intervención de este gobierno, con sus numerosas decisiones de urgencia, desde la Ley de Medidas Urgentes de la TDT, en diciembre de 2004, hasta el famoso decreto ley de agosto de 2009 sobre el uso de esta en operaciones de pago, la prohibición de emitir publicidad a la Televisión pública estatal, las facilidades para fusionarse las cadenas en abierto o el sistema de financiación de RTVE previsto en la ley Audiovisual, no han hecho sino generar un caos formidable en todo el sector, perjudicando a propios y extraños. La sospecha de que dichas decisiones han venido orientadas por el favoritismo o el clientelismo son públicas. Es en ese marco en el que una empresa caracterizada por su aventurerismo, irrumpió en el mercado de derechos futbolísticos ofreciendo sumas que ahora se confiesa incapaz de pagar, por insolvente, y generando una burbuja cuyo pinchazo puede provocar un auténtico estallido social. Para que queden las cosas claras: un Juzgado de Madrid decretó el pasado 21 de Junio la ejecución de una sentencia contra Mediapro que le obliga a pagar 105 millones a Sogecable, la devolución de todos los derechos televisivos sobre los equipos de fútbol, y el embargo de las cuentas del accionista de control de la cadena de televisión La Sexta y del canal Gol TV. Dicha ejecución de sentencia ha sido interrumpida por el incidente concursal incoado por Mediapro (es decir, su suspensión de pagos), pero éste para nada afecta al fondo de la cuestión. Los responsables de Mediapro, lejos de amilanarse ante la severa condena a la que el tribunal les ha sometido, se han dedicado a difamar y deteriorar el crédito de nuestra empresa, con el claro propósito de perjudicar el precio de la acción, las operaciones comerciales de Digital+, y conmover a la comunidad financiera, haciéndola dudar de lo veraz y exacto de nuestras informaciones. Sogecable cumplirá con todas sus obligaciones contractuales respecto a la transmisión de los partidos, y es satisfactorio conocer que las operaciones de Mediapro se realizan ahora bajo la vigilancia de los administradores judiciales, por lo que no le quepa duda a nadie que D+ seguirá ofreciendo el fútbol a sus abonados, en condiciones idénticas, cuando menos, a las que lo ha venido haciendo en la pasada temporada. Sogecable ha depositado hoy en el juzgado nº 7 de Barcelona, encargado de la tramitación del concurso de acreedores de mediapro, 90 millones de euros como primer pago por los derechos de retrasmisión de la Liga para la temporada próxima. Nuestra empresa quiere garantizar así la explotación pacífica del fútbol en televisión al tiempo que ha reclamado a la Administración Concursal la entrega efectiva y puesta a disposición de Audiovisual Sport, de los derechos que le pertenecen, según sentencia del Juzgado de Primera instancia nº 36 de Madrid, declarada ejecutiva. El concurso de acreedores no priva de eficacia a esta sentencia ni a su ejecutividad, para la que será competente el Juzgado Mercantil de Barcelona. Sogecable ha depositado esos 90 millones en dicho Juzgado para su entrega por este a Mediapro, declarada insolvente, con el objeto de garantizar que el dinero irá destinado a los clubes de fútbol. Sogecable es, desde hace muchos años, el primer financiador de la competición, y solo aspiramos a que esta funcione ordenada y coherentemente, algo en lo que el Gobierno y la Secretaría de Estado del Deporte, así como los propios clubes a través de la Liga de Fútbol Profesional, tienen mucho que decir y hacer.

 

     Respecto a Le Monde, empresa de la que poseemos el 15 por ciento, es ya sabido que el principal accionista de la compañía ha decidido otorgar una exclusiva para negociar su recapitalización a un trío de inversores externos, frente a la propuesta que dos de los actuales accionistas habíamos hecho. Nada hay resuelto pues, aún, sobre el fondo de la cuestión, y en el seno del Consejo de Administración de la empresa yo expresé mis dudas sobre la transparencia del procedimiento seguido y sobre la conveniencia para Le Monde de aceptar dicha oferta. Anuncié también nuestra decisión de hacer valer nuestros derechos como accionistas, habida cuenta de las protecciones contractuales de que disfruta nuestra inversión. Los próximos meses servirán para aclarar el futuro de un periódico tan epónimo para la prensa mundial y europea.

 

      Nuestra participación en Le Monde y nuestra voluntad de continuar apoyándolo han venido siempre dadas por motivos profesionales y estratégicos, no financieros (capítulo en el que su relevancia es muy limitada) y porque nos preocupa, como empresa y como institución, el porvenir de la prensa de calidad y de influencia. A este respecto es de lamentar, por cierto, la pasividad de los partidos políticos mayoritarios en nuestro país a la hora de implementar una legislación que ayude a la prensa escrita a descubrir un futuro más prometedor que el que se le anuncia. No digo esto en nombre de EL PAÍS, que es uno de los pocos diarios de referencia del mundo, y el único de España, que gana dinero, sino en el de un sector de cuya importancia para el sostenimiento y desarrollo de la democracia representativa no cesan de hablarnos tantos políticos, incapaces sin embargo de acudir a su sostenimiento como no sea desde el clientelismo, el sectarismo o el servilismo. Más de 3.000 periodistas han perdido su empleo en los dos últimos años en España y podemos preguntarnos cuántas voces van a ser acalladas, silenciadas o apenas oídas, como consecuencia de la crisis económica y de las dudas sobre el porvenir de los medios.

 

   Señoras y señores accionistas:

 

   Lamento haberme alargado, quizá, en exceso a la hora de comentarles los hechos más significativos referidos a nuestro Grupo sucedidos durante el ejercicio de 2009 y los primeros meses de éste. Pero eran ustedes merecedores de una explicación objetiva y puntual. PRISA es poseedora de formidables activos en el mundo de la comunicación, la educación y la cultura. Su endeudamiento no procede de las operaciones corrientes sino de circunstancias excepcionales que hacen obligado reforzar sus fondos propios. Los accionistas de control de la compañía están dispuestos a hacer grandes sacrificios para defenderla. Nuestro Grupo es irrepetible y tiene un futuro más que prometedor si somos capaces de recapitalizarlo y reestructurar su balance. Solo me falta en este punto agradecer a los trabajadores, directivos, proveedores, clientes y usuarios de nuestros medios el esfuerzo formidable que vienen realizando durante los dos últimos años en la consecución de este objetivo común. Y a ustedes el apoyo que nos siguen prestando como accionistas, en la confianza, no lo duden, de que muy pronto, por mucho que dure la tormenta perfecta, vendrán tiempos mejores para todos.

 

  Muchas gracias. 

Una empresa de PRISA Empresa colaboradora: Barcelona World Race